EL METODO HIPOTETICO DEDUCTIVO

Método hipotético – deductivo:
Este método ha sido propuesto por el filósofo contemporáneo Karl Popper, de origen austríaco; quien sostiene que el conocimiento científico no comienza con la observación, como indican los partidarios del método inductivo, sino con problemas.
En primer lugar, para que se inicie una investigación debe surgir un problema; el científico comienza generalmente sus investigaciones planteándose algunas preguntas sobre el hecho que estudia. Estas preguntas que producen cierta inquietud y perplejidad en el científico lo llevan a buscar posibles respuestas. Estos intentos de respuestas son conjeturas, suposiciones que en ciencia se denominan hipótesis (definidas anteriormente). De acuerdo con Klimosky «(…) se formulan hipótesis con el fin de explicar lo que nos intriga… El primer paso en la historia de la ciencia que lleva a proponer una hipótesis es la existencia de problemas, aunque esto no niega que, en algunos casos, una hipótesis pueda surgir por razones psicológicas totalmente independientes de la existencia de algo intrigante.»
Supongamos que ante un determinado problema alguien formula una hipótesis H1 que trata de resolverlo. Esta hipótesis, H1, no puede en general ser sometida a un proceso directo de verificación o refutación porque: si se trata de una generalización, excede en su descripción de la realidad el número finito de casos de los cuales disponemos y si contiene términos teóricos porque hace afirmaciones acerca de lo no observable.
Debido a esto parece razonable tratar de analizar que se deduce lógicamente de ella. La hipótesis puede, a la manera aristotélica, producir nuevas hipótesis y, por otra parte, llevarnos a obtener cierto tipo de enunciado observacional que nos permita controlar la hipótesis por medio de la experiencia.
De H1, a la que también se puede denominar como «hipótesis de partida» o «hipótesis fundamental», por deducción, obtenemos nuevos enunciados: H2, H3 y H4 (ver gráfico).
En general, no se sabrá si es verdadero o falso lo que se obtenga deductivamente de una hipótesis y, puesto que debemos suponer que la hipótesis de partida es verdadera y razonamos correctamente, garantizando así la conservación de la verdad, estamos obligados a suponer, consecuentemente que H2, H3 y H4 también son verdaderas.
A estas tres ultimas se las pueden denominar «hipótesis derivadas«. Cabe aclarar que el razonamiento que permite obtener a estas últimas es el razonamiento deductivo.
Este proceso de deducción de hipótesis a partir de la hipótesis fundamental puede continuar, es decir, que a partir de las nuevas hipótesis se puede deducir más y más hipótesis, tales como H5, H6 y así sucesivamente.
Estas hipótesis derivadas a su vez serán premisas de nuevas deducciones que continuaran hasta llegar a ciertos enunciados empíricos básicos, con lo que parecería que la hipótesis inicial está implicando afirmaciones acerca de lo observable. Estos enunciados reciben el nombre de «consecuencias observacionales» de la hipótesis. En este punto el científico debe apartarse momentáneamente de la estructura deductiva descrita y realizar observaciones, espontáneas, sistemáticas o provocadas por medio de experimentos. Denominaremos » observaciones pertinentes» a aquellas que se efectúen con el fin de averiguar cuál es el grado de acierto o desacierto de las consecuencias observacionales deducidas de una hipótesis.
Cuando una hipótesis tiene consecuencias observacionales será posible llevar a cabo observaciones pertinentes y proceder al control de la hipótesis. Supongamos que estamos en presencia de la consecuencia observacional O1 y realizamos la observación pertinente 1 para ver si lo que acontece en la base empírica – conjunto de los objetos que potencialmente pueden ser conocidos directamente- se corresponde o no con lo que afirma O1; al hacerla se puede comprobar una de las siguientes posibilidades: que las cosas no son como las describe O1 o bien que sí lo son. En el primer caso, resulta que O1 es falsa, con lo cual refutamos la consecuencia observacional. Pero si hemos partido de una sola hipótesis, H1, se debe reconocer que esta también es falsa, en virtud de una regla de inferencia llamada modus tollens por la cual si de H se deduce O, y O es falso eso implica que H también lo sea. Entonces al ser falsa; H1 deja de ser una hipótesis y se muestra como un enunciado falso: se ha refutado una hipótesis. Ante el hecho de que O1 fuese verdadera, la verdad de O1 no nos permite decidir acerca del valor de verdad de H1; esta no queda verificada al verificarse una consecuencia suya. Si en esta situación, inferimos que H1 es verdadera estaremos cometiendo la falacia de afirmación del consecuente. Entonces, se puede decir que no hemos ganado conocimiento, que H1 continua en estado de problema y que se ha puesto a prueba la hipótesis inicial y que esta no fue refutada.
Esta operación descripta, que implica poner a prueba una hipótesis examinando una consecuencia observacional de la misma se llama «contrastación de la hipótesis». Como resultado de la operación de contrastar una hipótesis se obtiene o bien una refutación y abandono de la misma, o bien, su conservación y supervivencia. Lo que la contrastacion no puede garantizar es la verificación de la hipótesis sino algo más débil que Popper denomina «corroboración». Esta significa que si bien se sigue sin saber nada acerca de la verdad de la hipótesis, esta ha resistido un intento de refutarla y ha probado, hasta el momento, no ser falsa.
En esto consiste, en principio, el método hipotético deductivo en su versión simple, donde «simple» significa a la vez «ingenua», pues aquí subyace la idea de que una sola consecuencia observacional adversa basta para aniquilar a una hipótesis y desterrarla del ámbito de la ciencia. En la actividad científica real no se puede proceder de esta manera, ya que ningún científico estaría dispuesto a desechar una hipótesis porque haya sufrido el transpié de una sola refutación.
Si una hipótesis científica queda corroborada, la hipótesis permanece en estado de problema, se la puede sostener y emplear como supuesta verdad para la investigación científica.
En síntesis, según el método hipotético deductivo, la actividad científica consiste en formular teorías o conjeturas que nunca pierden su carácter hipotético y en deducir de ellas consecuencias observacionales que puedan ser confrontadas con los hechos. De esta confrontación surgirá o bien la refutación de la teoría o bien la corroboración provisional de la misma. A continuación expondré un gráfico para su mejor comprensión.

3 respuestas a “EL METODO HIPOTETICO DEDUCTIVO”

  1. Avatar de alumna preocupada
    alumna preocupada

    deberian de resumir mas las cosas no saben lo facil q fuera para una estudiante las cosas resumidas y faciles de entender es lo mejor haci se aprende mas y mas facil por favor entiendan a los estudiantes q quieren saber y tener tareas q le ponen a demas uno se cansa con solo ver la letra tan pequeña y eso tan largo pueden hacer una pagina donde resuma el metodo hipoteteco deductibo y otra para la gente q quiera conocer mui ajondo

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  2. Yo si agradezco el esfuerzo de la escritora, ya que en mi caso la informacion me sirvio para una investigacion que estoy realizando. Una definicion corta, de «diccionario» no me hubiese servido, necesitaba algo especifico como esto para entender bien de que se trataba el metodo.
    Repito muchas gracias.

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  3. Avatar de mujer k contesta
    mujer k contesta

    ni al caso tu comentario, la información es demsiada clara, que no kieras leer
    y captar lo que nos estan tratando de transmitir es otra cosa

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