La muerte se metio en el medio de la pareja


Estoy viuda”

Un análisis de la viudez, en la perspectiva de género, la muestra como crisis que deja al descubierto –y, por lo tanto, permite cuestionar– estereotipos de la condición femenina: “¿qué se es siendo sin un hombre?”, “¿qué se es, con una identidad que no incluye a la pareja?”, “¿qué se es, en un estado civil que parece condenarla a que el muerto forme parte de su identidad?”.Por Esther Moncarz *

La viudez suele ser calificada como una de las situaciones más difíciles y estresantes en la vida de las personas y uno de los acontecimientos que demanda mayores esfuerzos en la ardua tarea de reconstruir la propia vida. Es necesario diferenciar distintos momentos en el proceso de enviudar, ya que tendrá ciertas características para las viudas recientes (de alrededor de menos de un año) y otras para las de tiempo extenso (un año o más), cuando, transitando el proceso de duelo, van hallando nuevos modos de organizar sus vidas. Para las viudas recientes, el trabajo de duelo, los cambios en la cotidianidad, los cambios en la situación económica que muchas veces se transforman en una fuente de verdadero agobio, la soledad, la pérdida de otros vínculos –parejas de amigos, familia política–, los cambios en la relación con los/las hijos/as son sólo algunas de las circunstancias que deberá afrontar.
Todas constituyen verdaderos desafíos que, si bien para muchas pueden transformarse en factores de riesgo para su salud física y psíquica, para otras permiten poner en juego recursos insospechados de resiliencia y creatividad, que les posibilitan hallar nuevos lugares sociales y nuevos vínculos.
Una de las primeras realidades que me sorprendieron, en mi trabajo psicoterapéutico con mujeres que han enviudado, fue el rechazo generalizado que encontré en ellas a ser identificadas como viudas. Carole Barret (“La mujer en la viudez”, en Mujer, locura y feminismo, Madrid, Dédalo, 1979) sostiene que “la mayoría de las viudas odian esta nominación porque la gente reacciona ante ellas como si padecieran una enfermedad contagiosa”. Un primer sentido de este rechazo puede discernirse recordando que, como planteaba Freud en “Consideraciones de actualidad sobre la guerra y la muerte”, nos conducimos “con una patente inclinación a prescindir de la muerte, a eliminarla de la vida. Hemos intentado silenciarla, como si en el fondo nadie creyera en su propia muerte; o, lo que es lo mismo, en el inconsciente todos estamos convencidos de nuestra inmortalidad”.
Philippe Ariès (La muerte en Occidente, Barcelona, Argos Vergara, 1982) afirma que “hoy resulta vergonzoso hablar de la muerte y sus quebrantos, igual que antaño resultaba vergonzoso hablar del sexo y sus placeres”. Según él, “por considerarla morbosa, la gente habla de la muerte como si no existiera. La única evidencia es la muerte de las personas, de las que nadie habla –y de las que quizás hablemos más tarde, cuando hayamos olvidado que han muerto”–.
Sin embargo, es necesario reconocer que cuando muere un ser querido, a pesar de los intentos de negación, la muerte, con su poder arrasador, adquiere existencia para siempre. Para las que han enviudado, a esta realidad siempre penosa se añade que, en el término “viuda”, la identidad parece quedar inextricablemente unida, sellada a la muerte del esposo fallecido. Para los otros –los que pueden seguir sosteniendo la negación de la muerte– se crea la ilusión de lograr ponerse a salvo de este destino final. Se pretende desconocer que, a menos que la pareja fallezca al mismo tiempo, la viudez de uno de los integrantes es la conclusión inevitable de todos los matrimonios que no terminan en divorcio.
“¿Qué es, para ustedes, ser viuda?”, fue una pregunta lanzada en una de las primeras reuniones de un grupo de reflexión formado por mujeres con distintos tiempos de viudez –entre los 6 meses y los 3 años en la evolución de sus duelos–. “Vieja”, “Sola”, “Soledad”, “Desamparo”, “Ser como una huérfana”, “Palabra terrible, me cae mal”, “Viuda y vieja es lo mismo”, “Para mí es mi hija menor que no tiene un papá que la lleve a ninguna parte”. Estas representaciones coinciden en enfatizar el desamparo, la soledad, la vejez, la carencia, la falta, la ausencia, y hay un rechazo generalizado a identificarse con ellas. Para este grupo de mujeres, la identidad, profundamente conmocionada, cristaliza en una representación carente: viuda, la que perdió al marido. Para ellas, la desidentificación de la identidad que otorgaba el “nosotros” de la pareja pone al descubierto lo ilusorio de aquel sentimiento de completud. Es una representación regresiva que las instala en un lugar de desprotección, que no aceptan. “Yo no soy así”, dirán algunas con fuerza; no decirlo las expondría a quedar entre “las carentes”.
Es como si la condición “viuda” pusiera más en evidencia que quien atraviesa esta crisis vital no sólo debe tramitar la pérdida de un objeto amoroso o de un rol, sino la pérdida de una estructura –la matrimonial– que hasta ese momento la contenía, la determinaba y le brindaba una identidad narcisizada. Perder esa estructura las expone a quedar encerradas en representaciones signadas por la carencia y la desnarcisización.
El lenguaje también acorrala: se es viuda. Se pasa de estar casada a ser viuda. No se dice “está viuda”: más bien “es viuda” o “quedó viuda”. Estar alude a algo transitorio, se puede estar en un lugar u otro, se puede estar de un modo u otro. Ser alude a algo que permanece, a un atributo del sujeto. Es como si el sentido de esta nominación también fuera un obstáculo al lento trabajo de duelo “gracias al cual el yo deshace pacientemente lo que había anudado en una urgencia bajo el impacto de la pérdida. El duelo es deshacer lentamente lo que se había cristalizado precipitadamente” (Juan Nasio, El libro del dolor y del amor, Barcelona, Gedisa, 1998).
Sin embargo, estas mujeres en pleno proceso de crisis identitaria critican y rechazan esa identidad asignada. “¿Viuda también es un estado civil?”, se preguntaba, entre asombrada y angustiada, una joven viuda de 36 años mientras me contaba su sorpresa y su rechazo cuando, al comprar una propiedad, le dijeron que correspondía inscribirla figurando como “viuda de…”. Ella decía: “Si yo nunca usé mi apellido de casada, ¿te parece que ahora tenga que firmar como viuda de…?”. Es de subrayar que, para esta y muchas otras mujeres, lugares sociales naturalizados para generaciones anteriores hoy están rotundamente cuestionados, puestos en crisis. La identidad “viuda de”, que incluía el luto y el medio luto en la vestimenta y en las costumbres, en los modos de relación y también en cierta forma de clausura de la vida y de la sexualidad, pero que otorgaba status social a las mujeres de otras generaciones, es cuestionada y rechazada por las viudas actuales.
En esta crisis quedan más al descubierto, a la vez que cuestionados, ciertos estereotipos de la condición femenina, y así surgen preguntas como: ¿qué se es siendo sin un hombre?, ¿qué se es siendo alguien con una identidad que no incluye a la pareja como una de las posesiones narcisizadas?, ¿qué se es, en este estado que parece condenarla a que el muerto forme parte de su identidad?
En las representaciones sociales y en el lenguaje, la nominación “viuda” parece oponerse al desprendimiento, al desasimiento, como si de algún modo estuvieran clausuradas las salidas y el duelo y la pérdida debieran quedar constituyendo la identidad. También es necesario considerar el conflicto de ambivalencia: la lucha entre desear retener al objeto amado perdido y desear desprenderse de él. Las representaciones sociales y subjetivas enfatizan que alguien sigue existiendo mientras viva en la memoria de quien o quienes lo evocan, haciendo aún más complejo este proceso que así se pone en relación con la culpa.
En el grupo de reflexión, se promueve la revisión de mitos y estereotipos (la “pobre viuda” o la “viuda alegre”) y la creación de nuevas representaciones, tanto del ser mujer como de haber enviudado, a la vez que se contribuye a incrementar las capacidades resilientes, las que el ser humano tiene para hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas y ser transformado positivamente por ellas. Un factor que contribuye a fomentar la resiliencia en las mujeres es el desarrollo de estrategias que generen mayor “empoderamiento”, proceso de adquisición de poder por el cual las mujeres adquieren control sobre sus propias vidas y capacidad para tomar sus decisiones y ser activas respecto del medio social al que pertenecen.
En el plano de la subjetividad, un recurso facilitador de posiciones de empoderamiento lo constituye el ejercicio del juicio crítico, entendido como una posición de sujeto que permite cuestionar valores, ideales, deseos y creencias. Estas mujeres están en pleno proceso: una ha tomado algunas decisiones económicas importantes, cuando esto lo hacía siempre el marido; otra ha encarado un trabajo que le posibilita generar sus propios ingresos; otra ha organizado un grupo para realizar una actividad; todas, en distintos momentos del devenir grupal, se debaten entre desprenderse y aferrarse. Para muchas, la viudez es la primera oportunidad de formularse preguntas acerca de su condición de mujeres, las que han sido y las que quieren ser.

* Extractado del trabajo “La viudez en las mujeres, ¿una crisis vital?”, presentado en las VII Jornadas Internacionales de Actualización del Foro de Psicoanálisis y Género de APBA “El género en crisis. Nuevas subjetividades en la modernidad tardía”.

Los celos en el medio de la pareja


Los celos en el medio de la pareja, la separan e inclusive matan a uno de los miembros. Cuando una pareja se casa, la sentencia es: “Hasta que la muerte los separe”. Entonces, los celos son la muerte.

Dos personas pueden ser esposos, amantes, novios, pareja y tener vínculos fuertes, grandes deseos y una unión muy potente, pero si hay CELOS, todo se derrumba.

Poseer a la otra persona es asfixiarla. Hay personas que pueden amar con intensidad pero que desean ser libres, necesitan su propia privacidad y expansión.

Por celos se puede odiar, matar, agredir, vengarse, alejar, rechazar, en fin, por celos se puede conocer la muerte.

La siguiente nota fue extraída de internet.

En la entrada a la posmodernidad, a partir de los años 60, la perspectiva de la relación de pareja cambia de una manera notable. Ya no es sólo la muerte lo que separa a la pareja, ahora el vínculo se rompe cuando se termina el amor, cuando el deseo se extingue, cuando la pasión no se mantiene. Si bien la pasión y el deseo concomitante constituyen un excelente factor de unión de la pareja, tiene el inconveniente de la transitoriedad, pues el deseo es inconstante, caprichoso, volátil, y proclive a cambiar de objeto. También podemos aducir que el enamoramiento y la pasión consiguiente tienen mucha fuerza, pues implican un reencuentro con el objeto primario, como dice Freud, un reencuentro con el yo ideal forjado en los primeros tiempos del maternaje. Este reencuentro aspira a la fusión con el otro, que aspira a desalojar toda alteridad, toda otroridad. Se vive así una suerte de completud imaginaria que se mantiene a través de la exclusión de terceros. La aparición del tercero, así como ocurrió en el momento en que el padre separa a la madre y al hijo de esa unidad fantaseada, provoca celos. La persona celosa desea que el rival desaparezca, pues el abandono de cualquier objeto de amor puede provocar un intenso sufrimiento, pero, en la relación pasional esta pérdida tiene un significado adicional, pues si el objeto que abandona es identificado con el objeto primario, hunde al sujeto en la desesperación de una pérdida irreparable, ya que el objeto primario es único, esencial para la vida, no es un objeto del deseo, es un objeto de la necesidad. Y si el adversario representa el rival edípico, aquél con quien se competía por el amor de la madre, las cualidades que se le adjudican serán relevantes. La sobrevaloración del rival es propia de la investidura parental. Todos tenemos reacciones de celos, todos queremos ser atendidos y escuchados y nos molesta la exclusión. Pero estos sentimientos, comunes a todas las personas, adquieren un inusual protagonismo, una ampliación exagerada en aquellos sujetos que tienen un vínculo pasional, pues pueden llegar a situaciones de extrema violencia de las cuales nos dan testimonio a diario las crónicas policiales. Si la inclusión de un tercero es fuente de trastornos en la pareja, lo paradigmático lo constituye un acontecimiento excepcional que requiere un máximo esfuerzo de integración y adaptación: el nacimiento de un hijo. En el mejor de los casos, los componentes de la pareja pueden gozar de este producto de la unión y el afecto. Pero cuando los celos y la posesividad no permiten la aceptación de la terceridad el hijo provocará conflictos de difícil solución. Si estos conflictos surgen con mucha frecuencia en parejas que no tienen una patología especial, las parejas pasionales los tendrán magnificados y será difícil que los puedan sortear con éxito. Es así que el hijo puede convertirse en depositario del odio y víctima directa de actos agresivos de los padres. Si la inclusión del tercero es intolerable y la agresión no puede ser contenida, nos enteramos a través de la crónica policial del maltrato a que son sometidos bebés y niños, de un sadismo tal, que si no estuvieran registrados, no podríamos imaginarlos. Los celos y la agresión que despiertan en sus padres, reflejan, en estos hechos paradigmáticos, las consecuencias últimas de los vínculos pasionales. Cuando una relación de pareja se funda en el deseo de restablecer la diada madre-hijo, cuando aspira a esa completud imaginaria, que no admite la otroridad, que pretende la fusión, el hijo aparece como un elemento desestabilizador. Si los celos y la posesividad no permiten una aceptación de la nueva situación, el hijo puede convertirse en víctima de maltratos psicológicos y/o físicos y en casos extremos ser asesinados. *Psicoanalista. http://www.domingocaratozzolo.com.ar

Los ovnis usan como combustible gas metano


 

El metano como fuente de energía

Metano congelado como fuente de energía.

Los investigadores han encontrado innumerables depósitos de gas metano congelado en el fondo marino que circunda todos los continentes. La posibilidad de su explotación como nueva fuente de energía limpia está llamando la atención a la industria y a los gobiernos ya que los hidratos de metano tienen una densidad energética cinco veces superior a las fuentes convencionales de gas natural. Dado que hay muchos países que no tienen fuentes de energía (petróleo, etc.) pero sí costas marítimas, la explotación de este recurso a partir de mediados del próximo siglo podría provocar un vuelco en la estructura económica mundial.

Los primeros estudios al respecto se han realizado frente al Golfo de Méjico. Geólogos como Harry Roberts han descubierto allí yacimientos sólidos de este gas que surgen del fondo como rocas y se descomponen en función de las condiciones medioambientales. El gas se abre paso desde el subsuelo a través de las fallas y grietas hasta acumularse en forma sólida en el lecho oceánico. Posteriores estudios han permitido descubrir más yacimientos, lo que a su vez sugiere una clara guía sobre dónde se pueden encontrar.

El gas congelado, así, puede encontrarse en las zonas de permafrost de las regiones polares o bajo el agua de los mares, a profundidades inferiores a 500 metros. Las estimaciones iniciales es que hay disponible más gas que todo el producido o identificado hasta ahora por el Hombre, lo que representa una cantidad enorme de energía atrapada.

Dado que el metano, al alcanzar las concentraciones adecuadas, es un gas que produce el llamado efecto invernadero en la atmósfera terrestre, su existencia tiene importantes implicaciones para el calentamiento global de ésta.

Se calcula que la cantidad de metano atrapado en forma de hidratos, tanto en los continentes polares como bajo el agua, podría ser 3.000 veces superior al que se halla en la atmósfera. Si existe un mecanismo que envía el metano hacia ella, estaríamos ante un ingrediente fundamental para comprender la evolución del clima terrestre. Al mismo tiempo, es necesario saber cuánto metano se acumula en los fondos marinos y en qué medida su presencia altera el oxígeno del agua.

El hielo que arde

¿Hielo que arde? Sí existe, Se conoce como hidrato de metano y hay suficiente como para cubrir los requerimientos energétios de Estados Unidos durante años. Pero los científicos tienen que idear cómo extraerlo sin causar un desastre ambiental.

Las bacterias del sedimento del fondo de los océanos consumen y generan metano gaseoso. En condiciones de alta presión y baja temperatura, el metano forma el hidrato de metano, que consiste de moléculas simples de gas natural encerradas en jaulas cristalinas formadas por moléculas de agua congelada. Un banco de hidrato de metano tiene la apariencia de un cubo de hielo de color gris, pero si se le acerca un fósforo encendido, empieza arder.

Las compañías petroleras tienen conocimiento del hidrato de metano desde la década de 1930, cuando empezaron utilizar tuberías de alta presión para transportar el gas natural en lugares de clima frío. A menos que se elimine con cuidado toda el agua antes de introducir el gas en las tuberías, grandes cantidades de hidrato de metano impedirían el flujo del gas.

Se calcula que la reserva total de hidrato de metano en los océanos es de 10¹³ toneladas en contenido de carbono en todo el carbón, el petróleo y el gas natural sobre la tierra. Sin embargo, la extracción de la energía almacenada en el hidrato de metano representa un gran reto para la ingeniería. Se cree que el hidrato de metano actúa como una clase de cemento que mantiene juntos los sedimentos del fondo del océano. Modificar los depósitos de hidrato de metano podría ocasionar deslavas subterráneos, lo que causaría un derrame de metano hacia la atmósfera. Este acontecimiento podría ser de graves consecuencias para el ambiente, ya que el metano es un potente gas de invernadero. De hecho, los científicos creen que la liberación repentina de hidratote metano pudo haber acelerado el final de la era glacial hace alrededor de 10, 000 años. A mediada que se fundió el hielo del casquete polar, aumento el nivel de agua de los océanos 90 metros, sumergiendo las regiones árticas, ricas en depósitos de hidratos. El agua de los océanos, relativamente caliente, debe haber fundido el hidrato, con lo que pudo haber liberado grandes cantidades de metano, lo que condujo a u n calentamiento global.

fuente:http://www.monografias.com/trabajos36/metano/metano2.shtml

Te informo que falleció Pedro Romaninuk


PEDRO ROMANIUK
Murió un pionero en la investigación de ovnis

Uno de los primeros investigadores del denominado “fenómeno Ovni” en Argentina, Pedro Romaniuk, murió en la madrugada de ayer, tras una larga enfermedad. Tenía 86 años. A fines de la década del 60, Romaniuk, cuando también surgía la figura de Fabio Zerpa, empezó a recorrer los medios divulgando casos de avistajes de ovnis. Escribió 18 libros.
Fuente: Diario La Razón.
Estoy triste porque era siempre lindo ir a las pirámides y verlo allí, conversando, hablando, explicando y emocionándose, y ahora ya no va a estar más. Nos sentábamos en el parque y nosotros preguntábamos. El contestaba con mucha seguridad, con mucha didáctica, con muchos conocimientos. Siempre traía a colación algún recuerdo suyo, alguna anécdota, alguna experiencia. Pedro nació en Médanos, provincia de Buenos Aires, el mismo lugar donde nació mi mamá, sur de la provincia. Era para nosotros un placer escucharlo porque confirmaba todo lo que nosotros sentíamos y no revelábamos respecto de los ovnis y los extraterrestres. Sin embargo, hoy quiero contarles al dejar esta materia atomizada, Pedro entra en el plano del que él siempre habla, el plano de las vibraciones….más cercanas… ese plasma primero que todavía es casi material y con forma…..Después irá sutilizándose y pasará a dimensiones más claras para el alma, más nítidas, de mayor comprensión para nuestros cuerpos sutiles. Los investigadores de ovnis de Argentina, tienen que soportar la indiferencia del público, de las autoridades, de los funcionarios y de aquellos que por ignorancia no sienten el anhelo de saber y conocer un poco más el mundo que los rodea. Si bien, existen seguidores del tema ovni todo se hace a nivel muy privado. Cuando uno va a las reuniones, o conferencias, no pasan las 50, 100 o 150, caso Sixto Paz Wells, hace algunos meses atrás. (Sixto es investigador peruano). Referente a Fabio Zerpa, Franch, Checchi, Las Heras, Fernandez, Burgos, Iurchuch, Maciel, etc. tienen su grupo de seguidores “privados” pero no tienen gran convocatorio. Yo, personalmente he ido a las conferencias, inclusive de ufologos poco conocidos en Argentum por ejemplo y no hay caso….no hay público. El tema ovni no es algo masivo porque en todo el mundo hay mucha censura. Cuando los hermanos Batallanos de Jujuy vinieron a Buenos Aires para buscar colaboracion con colegas ovniologos no fueron bien recibidos, me consta porque me lo dijeron personalmente, vale decir que tampoco entre los mismos investigadores hay una clase de ayuda o cooperación. No es que cada ufologo o investigador tiene sus contactos propios, sino que cada “maestrito con su librito” y allí van enseñando lo que cada uno ha experimentado por primera vez, por segunda vez, y asi sucesivamente hasta hoy día. No está mal, simplemente es que el público en general no accede a la verdad y que todo queda encerrado en un solo bloque subdividido en diferentes grupos que tienen orientaciones cientificas, místicas, parapsicológicas, etc. y no “enganchan” en un solo camino para dar alguna sola y unica explicación coherente al periodismo o difusores en general. La burla y la mofa por parte de estos últimos degrada mucho el tema ovni, y la palabra “loco” está al alcance de cualquier curioso sobre el tema. En mi caracter de contactada, he tenido que soportar muchas cosas “raras” referente al qué dirán. Sin embargo, convencida de que los extraterrestres existen, de que quizá tengo una percepción extrasensorial importante a causa de determinadas experiencias pasadas, y porque no tengo la mente cerrada al tema, he seguido adelante en mis prácticas. No se si los extraterrestres son buenos o malos, simplemente sé que existen. De allí en más….es cuestion de conceptos.
PEDRO ROMANIUK QUE EN PAZ DESCANSES…
NORMA DELIO BUENOS AIRES….ARGENTINA

Te informo: parejas unidas por la presión


La presión está al mando del planeta  tierra. El planeta pequeño que rige la presión es Plutón, y  el signo que regentea es Escorpio. Ejemplos de que vivimos a presión hay infinidadades:

 nos casamos a presión, nos separamos  a presión, trabajamos a presión y morimos a presión.

“Si no dejás a tu mujer a mi no me ves más”

Pero él no deja a su mujer y la pareja informal se separa.

“Si no dejás a esa mujer  me separo y que quito todo”

Y el tipo sigue casado aunque le dé asco por no perder la casa. 

“Si no me dás plata esto así no va”

Pero ella no le da más plata…y la relación se termina.

“Si no hablás lo que nosotros queremos por radio, te vas de acá”

Pero ella no habla de eso…y se va.

“Si no te ponés con 1000 pesos cada vez que venís, acá no vengas más…

Pero ella no tiene 10 mil  pesos  y a los chicos no los ve más.

“Si no hacés lo que yo te digo no tenemos mas sexo”

Pero el marido no puede hacer lo que ella le pide,  y no hay más sexo.

“Si no se aceptan las  condiciones no hay clases”

Y las condiciones no se aceptan y los alumnos no empiezan las clases.

“Si no hay acuerdo hay paro”

Y no aparece el acuerdo y se paran todas las rutas.

VIVIMOS BAJO PRESION.  YO TE´PRESIONO PARA CONSEGUIR MI VOLUNTAD Y VOS COMO TENES MIEDO…ME OBEDECES…

Y VOS ME PRESIONAS PARA CONSEGUIR TU VOLUNTAD Y YO COMO TENGO MIEDO OBEDEZCO.

TODOS….VIVIMOS CON LA CONSCIENCIA DORMIDA…A CAUSA DEL MIEDO.

SI VOS ME PRESIONAS,,,,Y NO ME LLAMAS…ESPERANDO QUE YO TENGA MIEDO DE PERDER LA RELACION…PODEMOS CAMBIAR LOS ROLES…

yo te presiono para que despiertes la conciencia y hagas un examen interior a ver si la vida que estás viviendo vale la pena.

OJO QUE LA PRESION DE PLUTON…VA POR DENTRO Y DECANTA  EN DEGENERACION.

Luz: no hace falta la electricidad para tener luz en los túneles


Entre los fenómenos luminosos han despertado interés aquellos que desprenden luz sin desprender calor, o que lo hacen sin una causa aparente y no como un incendio, una hoguera o el paso de una corriente eléctrica.

Desde tiempos inmemoriales se conocían sustancias y animales que resplandecían en las sombras, por lo que despertaban la curiosidad y las supersticiones.

Calcita: Mineral fluorescente al que se le ha hecho incidir rayos ultravioletas (UV) de onda corta.

Las primeras referencias escritas a las luciérnagas y gusanos luminiscentes aparecen en las crónicas chinas Shih Ching (Libro de las Odas) en el período de 1500 a 1000 a.C.
Aristóteles (384-322 a.C.) en Grecia, observó la luz emitida por los peces en descomposición y lo registró en De Coloribus: “…algunas cosas no arden por su naturaleza, ni tienen fuego de ningún tipo, aún así parecen producir luz”.

También el avistamiento de luminosidad en los mares tropicales dio lugar a extrañas leyendas y su reporte era tomado por falacias. Cristóbal Colón en su primer viaje reportó haber visto esas luces “… y era como una candelita de cera que se alzaba y levantaba, lo cual a pocos le parecía ser indicio de tierra, pero el Almirante tuvo por cierto estar junto a tierra…”.

En 1565, el español Nicolás Monarde escribió acerca del extraordinario color azul intenso de un extracto acuoso de la madera llamada lignum nephrilicum. Esa misma solución fue estudiada 90 años más tarde por Athanasius Kircher en Alemania, Francisco Grimaldi en Italia, Robert Boyle e Isaac Newton en Inglaterra.

Ellos reportaban que cuando la solución era iluminada con luz blanca aparecía una luz reflejada azul intensa, mientras que la luz transmitida era amarilla. Nadie identificó entonces esa luz azul intensa como emisión luminiscente hasta 1852, en que el físico inglés George Stokes usando filtros y prismas demostró que la luz incidente de una región espectral era absorbida y transformada por la solución en una luz emitida en una región espectral diferente, de mayor longitud de onda. Demostró, con ayuda de este efecto, que el cuarzo es atravesado por las radiaciones ultravioletas, mientras que el vidrio ordinario no lo es.

Esta emisión luminiscente desaparecía aparentemente de forma instantánea cuando se apagaba la luz incidente, tal como hacían los espatos minerales. Stokes acuñó el nombre de fluorescencia derivado de fluor-spar (espatos, en inglés), al igual que la palabra opalescencia se había derivado del nombre de un mineral.

La luminiscencia de los sólidos fue reportada por primera vez en 1603 por Vincenzo Cascariolo de Bolonia, quien calentó polvos de barita natural (sulfato de bario) con carbón y encontró que la mezcla resultante en forma de torta brillaba en la noche. Él observó que la piedra aparentemente se “cargaba” de luz solar por el día y brillaba durante horas en la oscuridad. Por esto le llamó lapis solaris (piedra del Sol).

La piedra fue estudiada también por los científicos italianos Galileo Galilei y Gulio Lagulla. Por su aspecto poroso también la denominaron spongia solis (esponja solar), en la suposición de que absorbiera la luz, tal como una esponja absorbe el agua.

En 1652, sin embargo, Nicolás Zucchi demostró, por medio de filtros ópticos, que el color de la luz emitida durante la noche era la misma que cuando la piedra era expuesta a luz blanca o de otros colores, como azul o verde.

En 1640, Fortuni Liceti escribió la primera monografía acerca de la piedra de Bolonia a la que los griegos llamaban litosforo o piedra de fósforo, donde fósforo significa “dador de luz”. No se debe confundir el elemento químico fósforo con las sustancias fosforescentes que no contienen el elemento químico en su composición. Ni con los fósforos o cerillas que usamos habitualmente para hacer fuego.

A partir de Cascariolo se designó como fosforescentes a las sustancias que presentaban la propiedad de brillar durante largo tiempo después de excitadas.
El término luminiscencia fue introducido en 1888 por el químico alemán Eilhard Wiedemann para abarcar los dos fenómenos, la fluorescencia y la fosforescencia. Y definió a la luminiscencia como todos los fenómenos luminosos no causados solamente por el aumento de la temperatura.

Hoy en día, la luminiscencia se entiende como el proceso por el cual un material genera radiación no térmica (depende de las características del tipo de material), no se incluye el efecto Cherenkov (radiación luminosa que aparece en las piscinas de algunos reactores nucleares). Así, la luminiscencia es la emisión de luz por medios diferentes a la combustión y por eso ocurre a temperaturas más bajas que las requeridas por la combustión. Un ejemplo de luminiscencia es la luz, o brillo, emitido por el dial de un reloj luminoso. La luminiscencia contrasta con la incandescencia, en que esta es la producción de luz por materiales calentados.

Cuando ciertos materiales absorben varios tipos de energía, una parte de la energía se emite como luz. Este proceso tiene dos pasos:

1. La energía incidente hace que los electrones de los átomos del material absorbente se exciten y salten de las órbitas internas de los átomos a las órbitas exteriores.

2. Cuando los electrones “caen” de nuevo a su estado original, emiten un fotón de luz.

El intervalo entre los dos pasos puede ser corto (menos que 0,0001 s) o largo (muchas horas). Si el intervalo es corto, el proceso se llamaba fluorescencia; si el intervalo es largo, el proceso se llamaba fosforescencia. En ambos casos, la luz producida es casi siempre de menos energía, es decir, de longitud de onda más larga, que la luz excitante.

La fluorescencia y la fosforescencia tienen muchas aplicaciones prácticas. Las pantallas de los receptores de televisión se cubren con materiales fluorescentes, conocidos como fósforos, que brillan cuando son excitados por los rayos catódicos.

El interior de las lámparas fluorescentes tiene recubrimientos similares, que absorben las invisibles, pero intensas componentes ultravioletas de la fuente de luz primaria y emite luz visible.

También se presenta un espectáculo interesante al usar sustancias fluorescentes que son sensibles al ultravioleta, que al ser iluminados con esa luz producen un suave brillo azuloso, a esto se le da el nombre de luz negra y se usa en teatros y espectáculos para lograr efectos luminosos, en la detección de minerales y en las pantallas de los equipos de rayos X.

Un tipo especial de fluorescencia llamado emisión estimulada ocurre en el funcionamiento de un láser.

En dependencia de la clase de excitación que produce la luminiscencia se le asignan diferentes nombres, que se señalan por prefijos, aunque en español se utiliza muchas veces un par de palabras como luminiscencia catódica en lugar de cátodoluminiscencia, así tenemos:

Quimioluminiscencia. Es causada por reacciones químicas, como cuando el fósforo amarillo se oxida en aire, emitiendo una luminiscencia verde. Si la reacción química ocurre en un organismo viviente, tal como la luciérnaga, el proceso se llamaba bioluminiscencia.

Bioluminiscencia. Emisión de luz por organismos vivientes, sin calor apreciable. La luz resulta de una reacción química de enzimas y ciertas otras sustancias en los organismos. Bacterias, algas, hongos y varios animales invertebrados tienen especies bioluminiscentes. Algunos peces de mares profundos están equipados con órganos que producen luminiscencia hacia la que se ve atraída la presa. La luz emitida por la luciérnaga hembra atrae al varón para el apareamiento.  

 

Bioluminiscencia. Estos animales emiten luz debido a unas placas fosforescentes que constituyen una forma peculiar de su tejido epidérmico.

Roentgenluminiscencia. Luminiscencia producida por rayos X de altas energías al bombardear ciertos materiales; un ejemplo es la incidencia de los rayos X en una pantalla fluoroscópica.

Triboluminiscencia. Luminiscencia que resulta del rompimiento, rascado o despedazamiento de ciertos materiales; la palabra viene del griego tribo que quiere decir frotar, consiste en la mayoría de los casos en descargas eléctricas que tienen lugar entre partes diferentes del sólido, cuando estas se separan por acciones mecánicas externas.

Catodoluminiscencia. Es conocida también como electroluminscencia y es debida a la excitación por electrones. Tiene lugar cuando ocurren descargas eléctricas en presencia de gases enrarecidos o con vapores de ciertas sustancias. De ahí los llamados rayos catódicos que se utilizan en las pantallas de diferentes tipos de dispositivos, como: televisores, computadoras, osciloscopios, radares, etc.

Anodoluminiscencia e ionoluminiscencia. Corresponden a la luminiscencia en ánodos debida a la acción de iones positivos sobre la sustancia. Fue descubierta por Goldstein en 1886.

Radioluminiscencia. Es la luminiscencia producida por la acción de los materiales radiactivos; se utiliza en los sistemas de centelleo para la detección y conteo de partículas. El término no es específico acerca de qué tipo de “emisión” proveniente de la radiactividad es la que la causa, es decir alfa, beta o gamma.

Fotoluminiscencia. Es la creada cuando ciertos materiales son irradiados por luz visible o luz ultravioleta; un ejemplo es la fosforescencia de pinturas.

Sonoluminiscencia. Se ha observado en algunos líquidos orgánicos, es la luminiscencia producida por ondas sonoras de ultra altas frecuencias, o ultrasonidos.

Por otra parte el término termoluminiscente es inapropiado, ya que se utilizó cuando se pensaba que ciertos materiales presentaban luminiscencia cuando se les aumentaba la temperatura, esa emisión fue observada por Robert Boyle en un diamante en 1663, en realidad lo que ocurre es que el aumento de temperatura propicia la emisión fosforescente producida por otras causas diferentes al calentamiento.

 
     
  Publicado en CubaLiteraria  

 

LA FOSFORESCENCIA DEL URANIO


    Henry Becquerel.

Nacido en París, descubrió la radiactividad natural en 1896 (de forma casual, al estudiar la fosforescencia de las sales de uranio y estableció que se trataba de una propiedad del átomo de uranio) y a ello le debe su fama. Identificó la existencia de dos tipos diferentes de radiación que denominó rayos alfa y beta y demostró que provocan la ionización de los gases. 

    Investigó también la polarización rotatoria magnética y la absorción de la luz por los cristales. 

    La unidad de actividad radiactiva, el becquerel (Bq) le debe su nombre.

    Premio Nobel de Física en 1903, ex aequo con el matrimonio Curie.

FUENTE: www.edu365.com

Policía Federal: Procedimiento


Quiero contarles que anoche a las 21 horas sucedió algo conmocionante frente a las puertas de nuestras casas en Virrey Cevallos y Carlos Calvo. Recordarán que en páginas anteriores de este blog…les había informado sobre los drogadictos y malvivientes que roban y fuman paco en este barrio. Bueno, los vecinos se reunieron, hicieron las denuncias, se presentaron en tribunales y he aquí el resultado: operativo. La Policía Federal mandó personal de “inteligencia” (hombres disfrazados de repartidores en moto) a la cuadra y justo en ese momento, “infraganti” como le gusta decir a la policía los agarraron. ¿Qué había sucedido? El malviviente estaba intentando hablar del teléfono público que está en el kiosco de Carlos Calvo y Virrey Cevallos y se pone a agitar la horquilla con frenesí. “Teléfono de mier…. no anda lo voy a hacer pelota”…gritaba el hombre. En ese momento, el policía lo para y le dice…”que pasa…? ” y el malviviente ignorando que era policía se hace el “guapo” y lo enfrenta. En el forcejeo…al malviviente se le cae una pistola. Automaticamente el policía le pone el pié arriba de la pistola y con el otro compañero lo frena y le indica que se ponga contra la pared. El malviviente no estaba solo..habia una chica y otros 5 muchachos más. Todos contra la pared..mientras llamaban al patrullero. El que tenía el revolver era medio robusto y gritaba…porque no quería quedarse allí y sale corriendo y el policía de civil corriendo detrás y en eso llega un patrullero. Lo encierra al que corría y lo hacen rodar por el piso. Inmediatamente le ponen un pie sobre la espalda y le colocan las esposas. A los otros que estaban contra la pared, ya los tenían controlados otros policias uniformados. En total eran tres patrulleros controlando el asunto. Todo el barrio mirando la escena. La chica gritaba y gritaba que se queria ir…pero no la dejaron…y le pusieron un buzo para taparla. En ese momento recordé la rabia que tenía Julia, de las Madres de Plaza de Mayo, cuando me comentaba sobre el “odio” que le tenía a la policía. Y yo decía para mis adentros…pero si estos ladrones andan con droga, con revolver, con cuchillos, rompiendo teléfonos, asaltando kioscos y locutorios, como había sucedido anoche en el barrio, ¿quién pone órden?. Julia no me va a devolver mi celular con todos mis contactos…ni le va a devolver la vida al dueño del locutorio que mataron hace un tiempo por Carlos Calvo? Julia y Claudia…decían que la policía habia matado a los 30 mil desaparecidos…y si ella hubiera visto lo que pasó anoche a las 21 horas, escena que también filmó telefé, porque justo este canal tiene una planta transmisora a 50 metros de esa esquina….se le hubiera paralizado la sangre. Yo reflexiono que todo está concatenado….unido…enlazado…que lo que sucedió hace 30 años no es un hecho aislado de lo que sucedió anoche…porque los jovenes que se drogan hoy son producto de todo lo que pasó en aquella época. El hijo de Julia tiene 20 o 21 años y se drogaba…y su madre pasó por lo mismo que pasé yo hace 30 años….pero me queda una reflexión de todo lo que sucedió…..LA MUERTE Y LA VIDA SON LAS DOS CARAS DE UNA MISMA MONEDA….. APRENDER…..ESCUELA…..Nacemos a la materia y morimos a ella para aprender que existe algo más allá que una energia atomizada…en carne y hueso…existe una conciencia de luz…que acá en la carne no la tenemos pero que cuando morimos vine a nosotros inexorablemente…. Eso es lo que “ignoran” Julia y Claudia…cuando hoy día hablan pestes y vituperan a la policía……no aprendieron nada.