¿En qué nos convertimos?

LA LEY DE ATRACCION
La miel atrae las abejas y aquello que esta en descomposició n atrae
las moscas.
Cada uno de nosotros atrae o trae hacia si mismo todo lo agradable o
desagradable que le ocurra o suceda.
La ley de atracción es poderosa e infalible.

Nos convertimos en lo que soñamos, vemos, pensamos, oímos, hablamos,
decimos, hacemos.

¿En que se convierte aquella persona que anda criticando?
En alguien que ha desarrollado un odio terrible y es esclavo de él y
esto le deforma el rostro, la mirada y su atmósfera personal se hace
pesada..

¿En que se convierte aquel que lee, estudia y medita en la vida de
Buda y de los místicos del mundo, que escucha y canta mantrans, que
bendice a quienes lo aman y a quienes no lo aman, que tiene
conversaciones espirituales con personas espirituales, que hace
samkalpas o frases para adiestrar su mente en el cultivo de la bondad,
la compasión, la rectitud, la santidad?
Necesariamente se convierte en un místico auténtico, en un caminante
de la senda sagrada del perfeccionamiento, en una persona humilde, en
un individuo con santidad desarrollada, en un discípulo del Buda
Bendito y del Cristo Bendito.

¿En qué se convierte aquel que no estudia para mejorar su calidad de
vida, que se lo pasa desocupado, que no tiene interés en superarse,
que miente para conseguir lo que quiere?
En un individuo abandonado, en holgazán, en una persona astuta y
deshonesta, en un vividor que se aprovecha de los demás.

¿En qué se convierte aquel que es duro con los demás, agresivo,
insensible, indiferente, despótico?
En una persona solitaria, sin amigos, sin amor, en alguien a quien
casi nadie considera su amigo, en una persona sufrida por falta de cariño.

Nos convertimos en lo que vemos, pensamos, oímos, hablamos, decimos,
hacemos.

Por encima de todo cuida tu mente, edúcala para que atraigas buenas
cosas, buenas leyes, buenas amistades, buena salud, buena calidad de vida.
Si no educas tu mente ella será nido de toda clase de malos hábitos,
malas actitudes y como resultado atraerás toda clase de problemas,
enfermedades, desgracias y malas circunstancias.

Lo que tenemos y no nos gusta de la vida, de nosotros mismos, de
quienes nos rodean, aun hasta el cuerpo que tenemos, el oficio que
ejecutamos todos los días, la ciudad en donde vivimos, el sector en
donde esta nuestra morada, la calidad de nuestros sentidos, todo es
atraído por nosotros mismos, todo lo hemos creado con la fuerza de los
hábitos y la costumbre.

Nos convertimos en lo que vemos, pensamos, oímos, hablamos, decimos,
hacemos.
Necesitamos adiestrar, entrenar nuestra mente en la generación de
buenas acciones para que ellas nos traigan beneficios en nuestra vida
y nos liberen del sufrimiento que nos auto infringimos y que
infringimos a los demás.

La calidad de nuestras acciones es la huella que dejamos en nuestra vida.
Buenas acciones son buenas huellas y malas acciones son malas huellas.

Tenemos que aprender a hacer bien todas las cosas y a no dejar malas
huellas y esto es posible cuando comprendemos el proceso de la ley de
atracción, porque todo lo que hacemos regresa para nuestro bien o para
afligirnos.

Tomado de:
http://liberatedetu malkarma. blogspot. com

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