¿Conocés cómo funciona el Reloj del Fin del Mundo?


reloj El Reloj del día del Apocalipsis
(info sacada de la web)
Hace unos días el no tan bueno de JMiur me chafó un post que tenía medio preparado sobre una noticia que leí hace unos días (y que no ha tenido tanta difusión como esperaba). La noticia, brevemente, dice esto: “el Reloj del Día del Apocalipsis se avanza hasta las 23:55”. ¿Lo qué?

El Reloj del Día del Apocalipsis (o Doomsday Clock) es un “termómetro” creado por el Boletín de Científicos Atómicos a mediados de los años 40. Este “comité” estaba formado por algunos científicos que formaron parte del Proyecto Manhattan (el proyecto que desarrolló las primeras bombas atómicas)
Cuando, a mediados de los años 40, el Proyecto Manhattan cumplió sus objetivos (desarrollar las primeras bombas atómicas), algunos científicos participantes en el, conscientes de lo que habían creado, decidieron fundar el Boletín de Científicos Atómicos, una revista que se dedicaría a difundir los peligros y amenazas de la nueva “era atómica”. En esta revista también empezó a aparecer el Doomsday Clock, una especie de “termómetro” que medía (y mide) lo cerca que está la humanidad del fin de los días. Este reloj siempre ha tenido la aguja horaria fija en las 12, siendo el minutero el que marca la proximidad al “Apocalipsis”, situado a las 12 en punto.

El minutero ha bailado mucho en este último medio siglo: en 1947 empezó situandose a las 23:53 (a 7 minutos de Medianoche) debido a la tirantez que había en el mundo post Segunda Guerra Mundial. En 1953 se acercó hasta las 23:58 cuando tanto la URSS como los USA desarrollaron (y ensayaron) la Bomba de Hidrógeno. Durante toda la Guerra Fría estuvo alejandose y acercándose en función de como estaban los ánimos. A veces no se ha podido actualizar a tiempo, debido a la rapidez a la que se desarrollaban los acontecimientos, por lo que el momento en el que más cerca hemos estado del Día del Juicio (La crisis de los misiles de Cuba) no se ve reflejada en el historial (tranquilamente el reloj se podría haber puesto a las 23:59:55). Cuando cae el Muro de Berlín y se desintegra la Unión Soviética el reloj se alejó hasta las 23:43, siendo estos 17 minutos el mayor márgen que ha dado el reloj (los felices 90).
El reloj siempre se había centrado en el “Juicio Final” basándose sobretodo en el factor Guerra. Pero este año, por primera vez, los científicos del Boletín han decidido adelantar el reloj 2 minutos basándose en que el cambio climático y el daño medioambiental que estamos provocando YA es un factor a tener en cuenta en la cuenta atrás. Si a eso se le suma Corea del Norte, Irán, Israel, Irak, las decenas de miles de ojivas nucleares censadas, las ni se sabe cuantas ojivas nucleares sin censar, el terrorismo, y el etc etc ese que conocemos demasiado bien, se justifica que, ahora mismo, el Reloj del Apocalipsis marque las 23:55.
Desde la primera vez que apareció ha servido como una medida tangible (y científica) de las burradas y los despropósitos de paises y gobernantes, enseñando al mundo lo fácil y lo cerca que estamos de que se vaya todo al diablo y que las cosas se estropeen definitivamente. Ahora marca las 12 menos 5, y el tic tac continua.
Estás preparandote concientivamente para cuando ese reloj de las 12.00?

Estacion Espacial Internacional


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IMAGINATE VIVIENDO ADENTRO DE LA ESTACION ESPACIAL INTERNACIONAL….
Lo primero que notaron los astronautas que fueron de visita, tras franquear la escotilla de acceso a Zvezdá y poner en marcha los sistemas de soporte vital, es que en la ISS el aire es más puro que en la Tierra: el sistema de regeneración trata de impedir que haya microorganismos que se ceben con unas defensas bajas por la falta de gravedad. Ya se sintieron mareados poco después del lanzamiento a causa de la microgravedad; ayer, empezaron a hacerse a la idea de que en su nueva casa no hay ni arriba ni abajo. Y a acostumbrarse a darse de narices con los pies de un compañero que se verá a sí mismo cabeza arriba, aunque su cráneo roce el suelo.
La cara se les hincha
Pero la ingravidez ocasionará a los tres astronautas bastante más que desorientación sensorial. La cara se les hincha porque el sistema circulatorio no tiene que hacer frente a la gravedad y llega mayor volumen de sangre a la cabeza. Y por cada mes en el espacio, el cuerpo pierde un 10% de masa muscular y un 1% de la ósea.No se puede evitar, pero se trata de paliar con una alimentación apropiada e intensas sesiones diarias de ejercicio, para las que en el futuro habrá en la ISS un gimnasio. Por ahora, los primeros inquilinos tendrán que hacer dos horas de caminata diaria en una cinta para intentar compensar los efectos de la ingravidez en el organismo. Cuando regresen a nuestro planeta en la misma cápsula que les ha llevado hasta la ISS -atracada en la estación como nave de salvamento en caso de emergencia-, notarán tal flojera de piernas que, como los cosmonautas que han vivido meses en la Mir, necesitarán ayuda para sostenerse en pie.
Dentro de la estación -compuesta ahora por dos módulos habitables-, la temperatura es de unos 20º C y vestirán como en casa. Si a Shepherd la maleta se la ha hecho la NASA con los mismos criterios que para una misión del transbordador espacial, dispondrá de un pantalón por semana, una muda para cada día, una camisa para cada tres, una chaqueta y un par de zapatos. El vestuario, dejando a un lado la ropa de trabajo, es cómodo.

La comida es otro cantar. Aunque ha mejorado desde los tiempos de los pioneros, la falta de gravedad y las limitaciones de peso a la hora de los despegues imponen sus restricciones. En esta primera misión, la despensa contiene, en su mayoría, alimentos deshidratados o termoestabilizados.La preparación, en el caso de los primeros, exige entre 20 y 30 minutos.Algunos platos de la carta: tortilla con pollo, pescado en salsa de tomate, cóctel de gambas, maiz… Y, como bebidas, café, zumo de naranja o albaricoque, y agua. Nada fresco ni congelado. La ISS no cuenta todavía con nevera ni congelador.

Para comer
Para comer -deberán hacerlo con cuidado para que la comida no acabe flotando-, los astronautas abrirán el paquete de cada plato con unas tijeras, y usarán cubiertos y una bandeja reutilizable que limpiarán con una toallita húmeda. Todo ello, anclados a algún sitio siempre que no quieran llevarse el tenedor a la boca flotando por el habitáculo.
El agua no sobra en órbita y emplearla como en casa sería un disparate.Así que tendrán que olvidarse de la reconfortante ducha: el aseo personal se limitará al uso de una esponja de baño.De hecho, en la ISS se recicla el 90% de la orina que los tripulantes miccionan en el único inodoro del complejo, a través de tubos -cada uno tiene el suyo- con entradas adaptadas a ambos sexos. Las heces -al igual que la orina, aspiradas por una bomba de succión- van a parar a un depósito para su conversión en abono o envío a la Tierra tal cual.
Llegado el momento del descanso, no buscarán cada uno su cama. No la hay. En su lugar, Shepherd, Guidzenko y Krikaliov se meterán en sacos enganchados a la pared y se atarán a los mismos con cintas elásticas.Además, se pondrán antifaces -las luces del habitáculo no se apagan- y tapones en los oídos. Los módulos rusos son tan ruidosos que, si no, no habría manera de conciliar el sueño.
Al margen de la falta de intimidad, aún cuando en la ISS llegue a haber en un futuro tripulantes de ambos sexos, hay que descartar cualquiera de las fantasías sexuales que los mortales de a pie creemos que pueden hacerse realidad en ingravidez. «Si empiezas a empujar, puedes enviar a tu pareja al otro lado de la cápsula espacial», afirma David Theison, profesor de Astronomía de la Universidad de Arizona. Así que, de cabriolas, nada. Además, si permitieran a una pareja hacer el amor en la ISS, seguramente desistiría: deberían embutirse en un arnés que los mantendría bien juntitos y que, a su vez, estaría anclado a las paredes para evitar que se pusieran a rebotar por la estación como una pelota.
Barreras culturales
En una estancia de dos semanas en órbita -lo que puede durar una misión del transbordador espacial- se notan todas esas incomodidades, y algunas más. Pero no se experimentan los efectos psicológicos que pueden sufrir Shepherd, Guidzenko y Krikaliov durante 117 días de confinamiento. El largo encierro está agravado por las barreras culturales, por mucho que hablen en esa mezcla de ruso e inglés que han bautizado como runglish. «En misiones internacionales, el lenguaje y las diferencias culturales son muy importantes», indica Nick Kanas, profesor de Psiquiatría de la Universidad de California y asesor de la NASA. En ese sentido, es Shepherd el que lo tiene más difícil.Está en minoría y experiencias anteriores en la Mir han demostrado que el astronauta solitario acaba la misión menos satisfecho que sus compañeros.
Imagínese encerrado en un piso durante cuatro meses con dos personas y cómo pueden deteriorarse las relaciones. Lo mismo les puede ocurrir a los astronautas. «Cualquier pequeño problema anterior se pone de relieve», advierte Kanas. =”left” />

Que opina usted de los Elohim?


Cómo és que los Elohim no se muestran a si mismos para que así tengamos pruebas que apoyen las alegaciones de Rael?
Por un momento trata de imaginar el siguiente escenario… “La omnipotente y al mismo tiempo invisible fuerza que alega ser responsable de nuestra existencia, de golpe aparece en la Tierra o en nuestros cielos para que todo el mundo lo pueda ver. Imagina esta llegada que tenga lugar a través de una “nave espacial” extra terrestre.”

¿Cómo reaccionarian las personas al ver con sus propios ojos unas figuras humanas que desembarcan de unas “naves espaciales”? Es muy posible que se les tome por invasores, lo cual provocaría una represalia por parte de los militares. Un cierto nivel de comprensión por parte de ambos bandos sería necesario antes de que esto pudiera ocurrir de forma pacífica.

Rael ha declarado que los Elohim no iban a proveernos de ningún tipo de “milagros” para intentar convencernos del papel que ellos tuvieron en nuestros orígenes tal como lo hicieron durante la época de Cristo. Incluso a pesar de los increíbles sucesos que demostraron los poderes de los Elohim, la oposición en contra de las enseñanzas filosóficas de Cristo, acarrearon su crucifixión. Estos “milagros” no fueron vistos como una prueba definitiva.

Es importante darse cuenta que los Elohim no buscan nuestra adoración, sino que prefieren nuestro amor hacia ellos y hacia nuestros semejantes. Ellos desean que nosotros COMPRENDAMOS completamente la verdad con la esperanza de que podamos aprender de ellos, y que un día podamos contribuir al inmenso cuerpo de conocimientos que existe en el universo, elevando de esta forma la conciencia de todos.

Estamos en un momento extremadamente especial en la historia de nuestra humanidad, dado que hemos amasado el suficiente conocimiento tecnológico para comprender el mecanismo de nuestra existencia. Aunque está explicado en términos muy simples, los mensajes nos proveen con toda la información básica que necesitamos para comprender la realidad de nuestros orígenes, el estado de agitación en el cual se encuentra nuestro planeta actualmente, y que tipo de cambio en nuestros paradigmas debe de realizarse para que podamos alcanzar nuestro potencial como humanidad.

Cuando, y si este momento llega, los Elohim vendran a visitarnos como invitados acogidos por un planeta lleno de indivíduos conscientes y que estan listos para darles la bienvenida.

HISTORIA DE LAS CLONACIONES


HISTORIA DE LA CLONACIÓN

La palabra clon ha ido adquiriendo nuevos usos a través del tiempo en la medida en que el conocimiento avanza y a su vez éste es aplicado en forma de tecnología.

Inicialmente era utilizado para designar una población de células u organismos obtenidos por reproducción vegetativa (asexual) a partir de una sola célula, de forma tal que todos los miembros de un clon tienen la misma constitución genética. Posteriormente cuando la ingeniería genética permitió multiplicar un gen o un fragmento de DNA en bacterias, el término se extendió a la clonación de genes.

Pero en animales superiores este concepto era imposible de aplicar, puesto que ellos no se pueden reproducir asexualmente. Así, para clonarlos hay que eliminar quirúrgicamente el núcleo de una célula fecundada (cigoto) y sustituirla por el núcleo entero de otro animal. Los primeros experimentos de este tipo se hicieron con anfibios. Se eligieron los óvulos de rana, por ser una célula grande, fácil de obtener y de manipular, se les quitó el núcleo y por otro lado se extrajo el núcleo de células embrionarias todavía totipotentes (células en estado inicial de desarrollo que pueden derivar a cualquier tipo celular), y se introdujeron en los óvulos de rana enucleados. Finalmente, estos estudios obtuvieron un éxito relativo y se lograron crear ranas clónicas, exactas unas de otras, con la misma constitución genética 1.

Sin embargo, cuando se intentó el mismo diseño experimental, pero introduciendo células ya diferenciadas procedentes de renacuajos o ranas adultas, el experimento falló y los embriones resultantes no llegaron a vivir mucho tiempo. Este estudio, con resultados fallidos, sirvió para conocer que las células ya diferenciadas eran incompatibles con el citoplasma en el cual eran implantadas, y este núcleo era incapaz de sustituir al de la célula embrionaria.

Por lo tanto en 1952 se logró con éxito la clonación de ranas, pero quedaba latente el interrogante si fuese posible dar el mismo paso con animales superiores, mamíferos, a partir de un animal adulto.
Este reto que se le imponía a la comunidad científica llevó a la creación de varios grupos de investigación en este campo, intentando la clonación en ratones. Corrían los años 80, pero el fracaso fue rotundo. Se continuaba utilizando el mismo protocolo experimental, pero los ratones no pasaban de embriones 2,3.

Esta fue precisamente la tarea que ha ocupado a los investigadores de Instituto de Edimburgo dirigidos por Ian Wilmut, quienes logran superar este obstáculo que ameritó 40 años de exhaustiva investigación en diferentes áreas del conocimiento, tales como la genética y la biología de la reproducción, el fortalecimiento en las técnicas de manipulación de embriones y reproducción asistida y múltiples ensayos experimentales, hasta llegar finalmente a la obtención de Dolly, el primer mamífero clonado a partir de una célula adulta ya diferenciada.

Vale la pena aclarar que la clonación de animales superiores y de embriones humanos ya había sido posible, pero a través de una técnica diferente, donde se separaban las blastómeras de embriones en estado de más o menos 8 células (antes de que éstas se diferencien), obteniendo embriones idénticos con la misma constitución genética. En 1993, en la Universidad de George Washington, logran separar blastómeras de embriones humanos, las cuales mantenían la capacidad de división celular durante cierto tiempo, pero en ningún momento estos embriones fueron transferidos al útero materno, por las connotaciones éticas que implicaba dicho experimento.

¿CUÁL FUE LA DIFERENCIA?

¿Pero qué es lo que ha hecho viable a Dolly?, y qué es lo que falló en los anteriores intentos de transplantar núcleos de células adultas?
Los estudios anteriores en el transplante de núcleos, tanto en anfibios como en mamíferos fallaron por la incompatibilidad en el ciclo celular entre el núcleo donante y el oocito receptor, llevando a la aparición de alteraciones cromosómicas que impiden el desarrollo embrionario. Por lo general el núcleo donante se encontraba en fase S o G2 del ciclo celular, siendo incompatible con el oocito receptor que se encontraba parado en la metafase II. Cuando el núcleo en fase S o G2 es introducido dentro de un oocito arrestado en metafase II, este tiende a sufrir una replicación adicional del DNA y una condensación prematura de los cromosomas dando como resultado aneuploidía y por ende, un desarrollo anormal de los embriones 4.

Wilmut et al. pudieron solucionar este obstáculo transplantando el núcleo de células arrestadas en G0, obtenidas a partir de cultivos celulares deprimidos de suero. Teniendo las células donantes en G0 al ser transferidas al oocito receptor, se daba la sincronía en el tiempo de replicación del DNA transplantado y del citoplasma receptor, logrando iniciar el desarrollo embrionario y minimizando la probabilidad de alteraciones cromosómicas. Para lograr a Dolly, se utilizaron células de tejido mamario de oveja adulta, las cuales fueron llevadas a cultivo celular, donde fueron cultivas en ausencia de suero, lo que hace que las células paren su ciclo celular en G0; en este estado fueron transplantadas al citoplasma del oocito enucleado de oveja, se llevaron a incubación para esperar el desarrollo del embrión, el cual fue transferido al útero de una oveja sustituta y por lo tanto el producto obtenido (Dolly) es una copia genética de la oveja donante de la célula mamaria, pero no tiene ninguna relación genética ni con el oocito receptor ni con la oveja que dio a luz a Dolly. Para lograr el nacimiento de Dolly fue necesario realizar 277 fusiones de oocitos con células mamarias, de estas solo se obtuvieron 29 embriones los cuales fueron transferidos a 13 ovejas, obteniéndose un solo embarazo 5.

¿PARA QUÉ LA CLONACIÓN?

Si bien el adelanto científico es innegable y visto el hecho estrictamente como aporte al conocimiento y adelanto tecnológico, solo puede despertar admiración, pero su análisis debe ir más allá y evaluar los alcances y repercusiones biológicas, sociales y políticas.
El objetivo inmediato de los clones es lograr la producción de medicamentos para humanos, disponer en los laboratorios de animales clonados en número suficiente que sirvan como modelos de experimentación de enfermedades en los cuales investigar y ensayar antes de pasar a los hospitales; además la clonación masifica los recursos disponibles por ingeniería genética, tales como vacunas, medicamentos, proteínas para combatir enfermedades como la hemofilia.
En primer lugar, se manipularían los genes de una célula de oveja, transfiriendo el gen humano encargado de producir una proteína anti-hemofílica. A continuación, se clonaría esta célula utilizando el mismo proceso con que fue creada Dolly, y de esta manera nacerían ovejas que fabricarían en su leche proteínas humanas con los cuales se podría combatir la hemofilia.

¿Cuáles serían los inconvenientes de tener animales genéticamente idénticos?, y la pregunta obligada ¿Los humanos podrían ser clonados?
El hecho de tener animales genéticamente iguales los harían susceptibles a todos a las mismas enfermedades que tuvieran un origen genético.
Ahora bien, con respecto a los humanos, ya la clonación hay que verla como una técnica y como tal es factible ser aplicada en humanos, solo se requiere de destreza ya que las premisas conceptuales están dadas; pero vale la pena recordar que la naturaleza inventó la diversidad como garantía de evolución y protección, por lo tanto la clonación de humanos sería un atentado contra la diversidad biológica del ser humano.

¿CÓMO RESPONDIÓ EL MUNDO ANTE LA CLONACIÓN?

Dos días después de que los científicos escoceses anunciaran que habían creado una oveja clónica, científicos y políticos de Europa y Norteamérica expresaron que sé prohibiera por la ley la aplicación de la técnica en humanos, con esta iniciativa, los implicados esperan evitar que la ciencia se utilice para hacer una selección genética de la especie humana.
Para países como Francia, Italia, Alemania, Reino Unido, Dinamarca, España y Suecia, la clonación de seres humanos esta tipificada como delito en el nuevo Código Penal y castiga con penas de uno a cinco años de cárcel.

Para los Estados Unidos, la situación es ligeramente diferente, los experimentos de clonación en humanos no están previstos por la legislación. Para salvar esta laguna legal, el presidente, Bill Clinton, encargó a la Comisión Nacional de Bioética para elaborar un informe en un plazo de 90 días sobre los grupos trabajando en esta línea. En 1995, Clinton firmó una ley que prohibía la financiación pública de investigaciones genéticas destinadas a producir personas clónicas. Sin embargo, no hay ninguna ley que impida a los laboratorios privados investigar en esta línea.

Aunque puede resultar incoherente para los científicos que la ciencia tenga que ser controlada por ley, ya que le correspondería a los propios científicos hacer este trabajo, confiemos en la cordura de la sociedad para no terminar reafirmando la célebre frase de Bertrand Russell «a menudo los conocimientos científicos más profundos son convertidos en medios de destrucción masiva». La clonación y buena parte de la manipulación genética pueden convertirse en la estrategia más elaborada en contra de la vida.